Azul

El niño herido juega con una rueda,

Corre en círculos.

Se siente alegre y protegido

bajo la luz azul,

Bajo el agua.

A gusto se siente,

bajo la superficie.

Debajo los sonidos se camuflan,

Puede fluir tranquilo,

Dejarse ir con la corriente

Mientras explora curioso

Como las burbujas que salen de su boca

Suben sigilosas,

Inconscientes de su existencia,

Frágiles,

Presas de fuerzas que las atraen al frío.

El niño herido sabe seguirlas

Para regresar a la superficie.

Encuentra destellos de luz

Que distorsionados atraviesan,

Cálidos.

Imaginas el agua rodeando toda la existencia.

Te sumerges también,

Esperando que algo de ese mundo interior se haga real

Tal vez por eso amas las luces.

Cada día las enciendo al llegar

Para ver al humo subir como las burbujas

Mientras sigilosas salen de mi boca

Y se enredan suavemente.

Se mantiene en el aire

Preso de la indecisión

Hasta que fuerzas invisibles

Lo jalan hacia afuera.

Un ritual

Un silencio

Uno solo,

Constante.

Uno que se rompe y se regenera.

Que a veces despierta junto a los demonios,

Cuando en el primer tercio del dia

Ya no brilla azul,

Ya no genera un destello en sus pequeños y curiosos ojos,

Cuando juega a las escondidas y te mira desde el pasillo.

Cuando llega acompañado de las sombras con las que salió a jugar.

Sus amigos imaginarios

Son memorias inmensas

Que se amoldaron hasta alcanzar una existencia más lúcida,

Y sobre ti se proyectan cuando te envuelve,

Azulada aurora boreal…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

w

Conectando a %s